Mercedes Benz Fashion Week

Mercedes-Benz Fashion Week Madrid

     Esta semana se celebró la Semana Internacional de la Moda de Madrid, Cibeles de toda la vida y ahora rebautizado con este nuevo y más completo nombre.
 Desde el miércoles 1  hasta el Domingo 5 la Feria de Madrid, Ifema, acogió las muestras de todos los más importantes y famosos diseñadores de nuestro país. Desde horas muy tempranas hasta el anochecer el recinto ha sido un auténtico hervidero de tendencias y dictámenes de todo lo que llevaremos el invierno que viene.

La moda también sufre los estragos de la crisis mundial y muchos diseñadores se nos van fuera. Como la talentosa Ana Locking y mi paisana Amaya Arzuaga. Es ya una realidad que en España no se les reconoce, venden infinítamente mucho más en Hong Kong, París y Nueva York y sus tiendas de Madrid ya están o desapareciendo o en proceso de liquidación.

De los desfiles a los que acudí,el de los norteños Ailanto fue espectacular. Sin palabras. Con todo el misterio y el despliegue de un clásico cuento oriental las modelos desfilaban con peinados, pendientes y vestidos vaporosos con estampados como salidos de un cuadro de Hokusai o de un cuento Chino. El toque más kitch lo ponían los stilettos con calcetines de rayón. Entre las músicas elegidas escogieron “Fastination Street” de los Cure que no podía ir más en consonancia con todo aquello.

 

 

 

detalle del bonito estampado hasta en el suelo de la pasarela

 

  Andrés Sardá, en su cincuentenario año, optó por magnificar a la mujer española como se merece, el maestro de la ropa interior y de baño le  rindió un tributo a base de toreras, capas y mucha femineidad.

Corsés, encajes y tules espectaculares servían para mostrar en la pasarela la fiesta que había que celebrar por todo lo alto. Con un sampler del famoso “Don´t let me be misanderstood” de los Animals remató la jugada. El saludo corrió a cargo de su hija, que tomó el mando de la firma.

lema del desfile de su cincuentenario

 

el legado de Andrés Sardá

 

En el siguiente desfile, el deAmaya Arzuaga, había colas y empujones para entrar, este año está habiendo muchas quejas sobre cómo la organización trata a los no Vips. Me quedé  literalmente a las puertas y decidí verlo cómodamente en una macropantalla situada en el exterior.

La colección que presentó era AA, la línea menor de la diseñadora puesto que la superior la postpone para París. Esta tenía vestidos globo como piezas clave, de su tan acostumbrado y trabajado cuero y pieles con estructuras minimalistas. Respecto al estilo y a las maniquíes no es que fueran muy femeninas como en el anterior, sino de una belleza más bien andrógina.

gajes del oficio



Con Roberto Torreta pasó más de lo mismo. Tras una larga cola en la que la gente se la saltaba sin mucho impedimento, nos retiramos como si de una derrota se tratara al stand de Mahou, en el que la botella lucía nueva imagen, para poner el broche a esta nueva experiencia con un tanto sabor agridulce.

Es curioso como la moda puede ser tan preciosa, bella, estimulante y creativa y tan antisocial, superficial y elitista al mismo tiempo. Desde Cherry Cake queremos fomentar y animar a nuevos diseñadores y creadores a que nos muestren sus obras y podamos demostrar que lo indie y más cercano.. ¡nos gusta más!