navidades textiles

Navidades textiles

Desde tiempos remotos, en la escuela y más tarde en el instituto me dedicaba a hacer figurines con ropa. Todas las niñas me imitaban y decían que debía dedicarme al negocio de la moda. Yo nos las hice caso y me decanté por el Cine y las Artes gráficas, profesiones que nunca me dieron una buena estabilidad laboral. Tras un último batacazo al quedarme a las puertas de conseguir un trabajo y su consecuente desilusión, recibí una carta del Inem para hacer un curso de Diseño de moda de bastante duración.

Esto está siendo una de las sorpresas más dulces, creativas y motivadoras de los últimos meses, estoy tan contenta por haber encontrado algo que me apasiona de nuevo y con lo que me siento identificada y realizada que necesito contároslo.

El mundo del patronaje es totalmente creativo, partiendo de unos modelos básicos se pueden realizar diseños al gusto, hacer una prenda a medida es uno de los mejores placeres de esta vida. Dar forma a los volúmenes y que adapte como un guante a nuestro cuerpo no tiene precio.

Las telas que se pueden encontrar en las tiendas son el motor para la creación de un mundo ilimitado, en mi caso de faldas, que es por lo que siempre se empieza. Hay que guiarse por los colores y texturas, y sobre todo por el precio ya que enamorarte de una tela maravillosa también tiene sus consecuencias. Aunque también hay un sinfín de retales que por menos de 7euros se puede hacer una auténtica obra de arte.

Ahora veo claras diferencias entre ropa bien y mal hecha. Para que os hagais una idea os pongo el ejemplo de dos tiendas que adoro sobre todo por su amplio tallaje: Cortefiel y H&M. La primera marca tiene ropa más cara pero es tan buena que apuesto que podrías ponértela durante una eternidad y no se estropearía. La pureza de su corte y sus acabados magistrales, con las formas femeninas bien diseñadas, estiliza y te hace sentir la mujer elegante que hay dentro de tí. Sin embargo la segunda, con el punto económico a su favor, se descose, se gira, destiñe, se da de sí, encoge y siempre acabará por o desaparecer o convertirse en un trapo para pasar el polvo.

Y ay! cuando descubres la máquina de coser… reconozco que está habiendo un antes y un después en mi vida, anteriormente lo hacía siempre a mano o me dirigía con las prendas ya listas e hilvanadas a casa de alguna amiga con todas mis ansias juveniles como si fuera a encontrarme con una verdadera panacea. Desde que la he descubierto y me he puesto en sus manos ya no puedo separarme de ella. La adoro, la idolatro, la añoro cuando estoy lejos, la necesito, es mi perfecto regalo para estas Navidades.

En épocas de crisis es una muy buena solución para entretenerse y ojalá llegar a fundar un negocio o una nueva firma para ayudar a salvar la industria de la moda española porque como todo en nuestro país, va hacia abajo, cuesta arriba y sin frenos. Desde el equipo de Cherry Cake queremos desearos una muy Feliz Navidad y próspero año nuevo lleno de soluciones para salvar las adversidades y cumplir nuestros sueños.